Cambios tecnológicos en los últimos 15 años...
En los últimos 15 años los avances tecnológicas que se han incorporado en la vida profesional son abundantes. Sin intentar realizar una lista exhaustiva, se destacan: Computadoras Personales, teléfonos celulares, mayor rapidez en las comunicaciones vía mail, Internet gráfica, laptop, cañón de proyección, interfaces para robótica, pen drive, generalización del cajero automático y las tarjetas de crédito, etc.
A nivel profesional he trabajado en los últimos 17 años en el área de la tecnología y la educación. Por este motivo el vínculo con estos avances tecnológicos ha sido una línea central en las actividades desarrolladas.
Se han experimentado grandes cambios en los últimos 15 años. Basta con comparar las características de las computadoras que se usaban:
Computador personal PC, 30MHz, 640Kb de RAM, disco duro de 30Mb!!! MODEM de 1200 baudios (1.2Kb), donde la velocidad de bajada de un texto plano era levemente inferior a la velocidad de lectura en el monitor, y estaba centrado en BBS, foros privados sin interconexión.
En el año 1993 se popularizó el uso de la telemática en la escuela, a través de proyectos en los que participamos. En 1994 se realiza en Montevideo el primer congreso de telemática y robótica en la educación.
Se produjo en esos años la ruptura de los paradigmas de informática y educación, tras el estrepitoso fracaso de la enseñanza del BASIC, derivada de la experiencia del Logo pero con lamentables resultados, entre otras cosas, porque estaba llevada adelante por informáticos, no por docentes.
En ese entonces, desde el punto de vista docente, se realizaban innumerables seminarios. En particular, asistí a 8 encuentros/congresos/seminarios del área en el año 1993. En el 2006 asistí sólo a uno, el único organizado en nuestro medio. Se comienzan a realizar las primeras experiencias en el ámbito de la robótica educativa, que han tenido muy poca difusión, por lo que las escasa experiencias que se realizan al respecto siguen restringidas a pocos centros educativos.
El acceso a Internet se ha popularizado, y se ha implementado en mi centro educativo de manera genérica desde hace 3 años, aunque la conexión está disponible en el aula de informática desde 1995 (a 2.400 baudios). La mayor velocidad y reducción de tarifas permiten que la comunicación se generalice a todo el Centro.
De hecho, en diversos lugares la incorporación de la tecnología se ha centrado casi exclusivamente en la mejora de estos accesos. El Plan Ceibal, inaugurado hoy jueves en nuestro país y que pretende que cada alumno de la escuela pública tenga un laptop antes del 2009, está basado fundamentalmente en el acceso a la información y la comunicación a Internet.
Se ha modificado, de una manera radical, el lugar que la tecnología ocupa en el imaginario colectivo. En el año 1992, cuando se implementó en mi Colegio el aula de informática y tecnología, se percibía que la formación en el ámbito informático sería clave de diferenciación y generadora de ventajas competitivas en el futuro de los alumnos. También es importante reseñar que en ese mismo año los computadores personales comenzaron a estar al alcance de las familias de clase media, cuando salieron al mercado las computadoras personales AT-286. Antes, los home computers, si bien más económicos que los PC, eran vistos como juguetes. La baja de precios mejoró la difusión, y comenzaron a aparecer también en los lugares de trabajo. Esto llevó a que los padres consideraran que sus hijos, al tener una computadora en la casa, no necesitaban aprender informática.
Además, la diferencia en la que los jóvenes asimilaban la tecnología hacía pensar a los padres que sus hijos tenían un manejo profesional del computador, simplemente porque ellos no sabían mandar e-mails.
Se incorporaron las tecnologías a la educación, aunque a veces reducida simplemente a hacer más de lo mismo, pero entendiendo que es fundamental para la imagen del Centro Educativo. Entonces, asistimos al “cambio tecnológico” en el que los niños construyen los mismos esquemas que hacían antes, pero con otras tecnologías. De hecho, en el ámbito educativo, los cambios tecnológicos no han significado, en muchos lugares, modificaciones en las formas de enseñar.
En los últimos 5 años, con la popularización de los cyber café y los chat, el uso de la computadora se difundió, escapando a los límites que antes marcaban las clases sociales.
En los últimos 15 años, la tecnología ha pasado a ocupar un lugar central en la sociedad. De hecho, he conocido muchas personas (y yo fui también una de ellas hace 8 años) firmemente convencidas de la incomodidad del uso del teléfono celular. Primero, porque fue introducido como elemento tecnológico de diferenciación social, con aquellos “ladrillos”. Luego porque el desconocimiento y convencimiento personal evitaban su uso. Hoy su utilización trasciende a las clases sociales, de una forma antes impensada.
A partir de la interconectividad de las distintas empresas telefónicas en los mensajes de textos, estos, que eran poco utilizados, se han generalizado de forma que los sistemas colapsaron ( y aún colapsan) en momentos de mucho tráfico.
Las modificaciones surgidas de la incorporación de la tecnología a la vida cotidiana han resignificado los vínculos persona a persona. Por ejemplo, modifica la circulación de la gente. Aumenta el consumo sin moverse de la casa. Se estableció una fuerte competencia de la televisión por cable y el DVD con el cine, el teatro o el fútbol (que había comenzado con el advenimiento del video). La conexión a Internet permanente, sumada a la circulación de películas éxito de taquilla en la red desde antes de su estreno, o la venta de las mismas en discos compactos en las ferias vecinales, ha provocado que la gente circule menos, o por otros lugares. Un ejemplo emblemático es que los cines debieron dividirse en tres salas donde antes funcionaba una.
También se observa una trivialización de la relación con el otro. Esto se percibe en el chat, donde uno puede decir cualquier cosa casi impunemente, pudiendo modificar su personalidad, su edad, género, características, etc. El advenimiento del sentimiento de inmediatez ha modificado también muchas pautas de conducta, entre ellas lo que refiere a la responsabilidad comunicacional, generando una disminución del compromiso en el vínculo.
Esa misma inmediatez genera situaciones conflictivas con las propias familias. Por ejemplo, la clase ya no es vista como un ámbito que hay que preservar, y hemos encontrado a varios padres que no solo no están de acuerdo con que sus hijos apaguen el teléfono durante la misma, sino que son ellos mismos quienes los llaman, no comprendiendo que los distraen de sus actividades. Cabe destacar que se entiende que estas modificaciones no responden solamente a las innovaciones tecnológicas, sino que forman parte de un importante entramado en las modificaciones vinculares y de funcionamiento de las relaciones familiares. “Cuando éramos chicos, hacíamos caso a nuestros padres. Ahora que somos grandes, hacemos caso a nuestros hijos. Nacimos en una época equivocada” decía una amiga hace ya 20 años.
La inmediatez se ve también otros ámbitos, entre las que destacamos un programa de televisión nocturno dedicado a una especie de chat mezclado con mensajes de texto desde el celular. “busco chico para pasar esta noche”, que si bien no se diferencia de cierto tipo de mensajes que siguen apareciendo aún hoy en los diarios impresos, evidencian una necesidad de realización inmediata, aunque no se sepa mucho qué es lo que se necesita.
En la educación todavía hoy no se perciben cambios significativos. Hay que revisar que función cumple la escuela hoy. Parece que la educación no se ha percatado de estas innovaciones, y permanece ajeno a ellas. No se ha comprendido que el mundo ha cambiado, y que la escuela como tal no es capaz de innovarse para adaptarse a estos tiempos. La escuela tampoco ha comprendido que la educación tecnológica es algo que la trasciende.
Incluso en la clase de informática, en muchos casos se han modificado los contenidos curriculares, pero no las formas. En 1992 se enseñaban sistemas operativos (DOS 5.0) o Word Perfect. Hoy se enseñan Windows, Word y Power Point.
Otro cambio fundamental que se ha producido en estos últimos años es la proliferación de cursos de enseñanza virtual, como el que estamos desarrollando. Estas modificaciones se introducen con fuerza en la enseñanza de adultos, pero van tomando forma en la educación a todo nivel.
Por ejemplo, en el ya mencionado Plan Ceibal, los alumnos cuentan con conexión permanente a Internet, lo que significa que el maestro puede desarrollar una actividad el sábado, de una forma no presencial. Los niños ya no tendrían que ir a clase. Entre otras cosas, se percibe una pérdida del ambiente protegido que significaba la escuela, sin visualizarse una alternativa válida.
A nivel profesional he trabajado en los últimos 17 años en el área de la tecnología y la educación. Por este motivo el vínculo con estos avances tecnológicos ha sido una línea central en las actividades desarrolladas.
Se han experimentado grandes cambios en los últimos 15 años. Basta con comparar las características de las computadoras que se usaban:
Computador personal PC, 30MHz, 640Kb de RAM, disco duro de 30Mb!!! MODEM de 1200 baudios (1.2Kb), donde la velocidad de bajada de un texto plano era levemente inferior a la velocidad de lectura en el monitor, y estaba centrado en BBS, foros privados sin interconexión.
En el año 1993 se popularizó el uso de la telemática en la escuela, a través de proyectos en los que participamos. En 1994 se realiza en Montevideo el primer congreso de telemática y robótica en la educación.
Se produjo en esos años la ruptura de los paradigmas de informática y educación, tras el estrepitoso fracaso de la enseñanza del BASIC, derivada de la experiencia del Logo pero con lamentables resultados, entre otras cosas, porque estaba llevada adelante por informáticos, no por docentes.
En ese entonces, desde el punto de vista docente, se realizaban innumerables seminarios. En particular, asistí a 8 encuentros/congresos/seminarios del área en el año 1993. En el 2006 asistí sólo a uno, el único organizado en nuestro medio. Se comienzan a realizar las primeras experiencias en el ámbito de la robótica educativa, que han tenido muy poca difusión, por lo que las escasa experiencias que se realizan al respecto siguen restringidas a pocos centros educativos.
El acceso a Internet se ha popularizado, y se ha implementado en mi centro educativo de manera genérica desde hace 3 años, aunque la conexión está disponible en el aula de informática desde 1995 (a 2.400 baudios). La mayor velocidad y reducción de tarifas permiten que la comunicación se generalice a todo el Centro.
De hecho, en diversos lugares la incorporación de la tecnología se ha centrado casi exclusivamente en la mejora de estos accesos. El Plan Ceibal, inaugurado hoy jueves en nuestro país y que pretende que cada alumno de la escuela pública tenga un laptop antes del 2009, está basado fundamentalmente en el acceso a la información y la comunicación a Internet.
Se ha modificado, de una manera radical, el lugar que la tecnología ocupa en el imaginario colectivo. En el año 1992, cuando se implementó en mi Colegio el aula de informática y tecnología, se percibía que la formación en el ámbito informático sería clave de diferenciación y generadora de ventajas competitivas en el futuro de los alumnos. También es importante reseñar que en ese mismo año los computadores personales comenzaron a estar al alcance de las familias de clase media, cuando salieron al mercado las computadoras personales AT-286. Antes, los home computers, si bien más económicos que los PC, eran vistos como juguetes. La baja de precios mejoró la difusión, y comenzaron a aparecer también en los lugares de trabajo. Esto llevó a que los padres consideraran que sus hijos, al tener una computadora en la casa, no necesitaban aprender informática.
Además, la diferencia en la que los jóvenes asimilaban la tecnología hacía pensar a los padres que sus hijos tenían un manejo profesional del computador, simplemente porque ellos no sabían mandar e-mails.
Se incorporaron las tecnologías a la educación, aunque a veces reducida simplemente a hacer más de lo mismo, pero entendiendo que es fundamental para la imagen del Centro Educativo. Entonces, asistimos al “cambio tecnológico” en el que los niños construyen los mismos esquemas que hacían antes, pero con otras tecnologías. De hecho, en el ámbito educativo, los cambios tecnológicos no han significado, en muchos lugares, modificaciones en las formas de enseñar.
En los últimos 5 años, con la popularización de los cyber café y los chat, el uso de la computadora se difundió, escapando a los límites que antes marcaban las clases sociales.
En los últimos 15 años, la tecnología ha pasado a ocupar un lugar central en la sociedad. De hecho, he conocido muchas personas (y yo fui también una de ellas hace 8 años) firmemente convencidas de la incomodidad del uso del teléfono celular. Primero, porque fue introducido como elemento tecnológico de diferenciación social, con aquellos “ladrillos”. Luego porque el desconocimiento y convencimiento personal evitaban su uso. Hoy su utilización trasciende a las clases sociales, de una forma antes impensada.
A partir de la interconectividad de las distintas empresas telefónicas en los mensajes de textos, estos, que eran poco utilizados, se han generalizado de forma que los sistemas colapsaron ( y aún colapsan) en momentos de mucho tráfico.
Las modificaciones surgidas de la incorporación de la tecnología a la vida cotidiana han resignificado los vínculos persona a persona. Por ejemplo, modifica la circulación de la gente. Aumenta el consumo sin moverse de la casa. Se estableció una fuerte competencia de la televisión por cable y el DVD con el cine, el teatro o el fútbol (que había comenzado con el advenimiento del video). La conexión a Internet permanente, sumada a la circulación de películas éxito de taquilla en la red desde antes de su estreno, o la venta de las mismas en discos compactos en las ferias vecinales, ha provocado que la gente circule menos, o por otros lugares. Un ejemplo emblemático es que los cines debieron dividirse en tres salas donde antes funcionaba una.
También se observa una trivialización de la relación con el otro. Esto se percibe en el chat, donde uno puede decir cualquier cosa casi impunemente, pudiendo modificar su personalidad, su edad, género, características, etc. El advenimiento del sentimiento de inmediatez ha modificado también muchas pautas de conducta, entre ellas lo que refiere a la responsabilidad comunicacional, generando una disminución del compromiso en el vínculo.
Esa misma inmediatez genera situaciones conflictivas con las propias familias. Por ejemplo, la clase ya no es vista como un ámbito que hay que preservar, y hemos encontrado a varios padres que no solo no están de acuerdo con que sus hijos apaguen el teléfono durante la misma, sino que son ellos mismos quienes los llaman, no comprendiendo que los distraen de sus actividades. Cabe destacar que se entiende que estas modificaciones no responden solamente a las innovaciones tecnológicas, sino que forman parte de un importante entramado en las modificaciones vinculares y de funcionamiento de las relaciones familiares. “Cuando éramos chicos, hacíamos caso a nuestros padres. Ahora que somos grandes, hacemos caso a nuestros hijos. Nacimos en una época equivocada” decía una amiga hace ya 20 años.
La inmediatez se ve también otros ámbitos, entre las que destacamos un programa de televisión nocturno dedicado a una especie de chat mezclado con mensajes de texto desde el celular. “busco chico para pasar esta noche”, que si bien no se diferencia de cierto tipo de mensajes que siguen apareciendo aún hoy en los diarios impresos, evidencian una necesidad de realización inmediata, aunque no se sepa mucho qué es lo que se necesita.
En la educación todavía hoy no se perciben cambios significativos. Hay que revisar que función cumple la escuela hoy. Parece que la educación no se ha percatado de estas innovaciones, y permanece ajeno a ellas. No se ha comprendido que el mundo ha cambiado, y que la escuela como tal no es capaz de innovarse para adaptarse a estos tiempos. La escuela tampoco ha comprendido que la educación tecnológica es algo que la trasciende.
Incluso en la clase de informática, en muchos casos se han modificado los contenidos curriculares, pero no las formas. En 1992 se enseñaban sistemas operativos (DOS 5.0) o Word Perfect. Hoy se enseñan Windows, Word y Power Point.
Otro cambio fundamental que se ha producido en estos últimos años es la proliferación de cursos de enseñanza virtual, como el que estamos desarrollando. Estas modificaciones se introducen con fuerza en la enseñanza de adultos, pero van tomando forma en la educación a todo nivel.
Por ejemplo, en el ya mencionado Plan Ceibal, los alumnos cuentan con conexión permanente a Internet, lo que significa que el maestro puede desarrollar una actividad el sábado, de una forma no presencial. Los niños ya no tendrían que ir a clase. Entre otras cosas, se percibe una pérdida del ambiente protegido que significaba la escuela, sin visualizarse una alternativa válida.
Etiquetas: educación, tecnología


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